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Agenda

17
dic

El Arte de la Mesa

En Francia siempre se le ha dado una gran importancia a la mesa hasta tal punto de denominar “El Arte de la Mesa” al arte que está asociado al espacio que se va a dedicar a todo lo relacionado con la gastronomía, la enología, cristalería, cubertería vajilla, en definitiva a la decoración de la mesa. Reconocido como Patrimonio Cultural de la UNESCO el Arte de la Mesa va más allá de una mesa bien puesta, supone el deseo de crear un ambiente favorable y acogedor para celebrar acontecimientos como un nacimiento, una boda, una reunión familiar, momentos enriquecedores en la medida que nos relacionan con los demás. En una bonita mesa intervienen varios factores importantes que integran por su excelencia el éxito de nuestra mesa. Una vajilla, una cubertería, una cristalería y como no un mantel y unas flores. Para obtener un buen resultado no hay que tener los armarios llenos de vajillas. Hacen falta 2 cualidades: reflexión y dedicación. Hay tantas formas de vestir una mesa como tipos de personalidad. El modo de hacer depende del entorno cultural y de nuestra forma de vivir. Es importante que nuestros invitados se sientan cómodos con los objetos decorativos que utilizamos y no abrumarlos con nuestros esfuerzos. La mesa es un escenario donde podemos colocar piezas de porcelana y plata, obeliscos en miniatura, figuras arquitectónicas. Los caprichos son aceptables siempre que no sean excesivos. ... leer más
21
may

Historia de la porcelana

Historia de la Porcelana En el siglo XIII Marco Polo recorre China y descubre una cerámica fina y translucida desconocida en Occidente. Esta cerámica se descubrió en China en la época Tang (siglos VIII y IX después de J.C.) Su belleza le recuerda a una concha con reflejos anacarados conocida con el nombre de “porcelana” y Marco Polo la bautiza con este nombre. Esta cerámica era tan blanca como el jade Tan fina como el papel Tan brillante como el cristal y Tan sonora como una campanilla. La elaboración de esta maravillosa cerámica fue el resultado de años de investigación y de un tremendo trabajo físico. Los Chinos guardaban celosamente el secreto de su fabricación. El caolín se extraía al pie de las montañas del sur este asiático y se mezclaba con feldespato y cuarzo hasta conseguir una pasta perfecta. La fabricación era extremadamente laboriosa, se calculan 72 etapas en su elaboración. Las etapas clave son: Moldear la arcilla en la rueda, corregir los errores en la arcilla fresca, esmaltarla, pintarla, decorarla, secarla y ponerla en el horno. El caolín fue una revolución en la industria de la porcelana y el uso de esta arcilla dio un nuevo y vigoroso ímpetu a la porcelana china. Origen de la Porcelana de Limoges Marco Polo es el primero en traer a Europa una pieza de porcelana. Se trata de un pequeño bol verde gris que le acompaña en su equipaje junto con especias y sedas. Los portugueses fueron grandes navegantes y durante años establecieron por la ruta marítima de la seda un productivo comercio entre Asia y Europa. En 1509 llegaron a Las Islas Molucas y pocos años más tarde lo hicieron a China. Parte de las mercancías orientales del Galeón de Manila desembarcadas en Acapulco eran a su vez transportadas por tierra hasta Veracruz, donde se embarcaban en las Flotas de las Indias rumbo a España. Importantes caravanas de mulas cargadas de estas valiosas mercancías iban protegidas por auténticos ejércitos hasta llegar a Veracruz rumbo a España. Manuel I de Portugal inaugura formalmente las relaciones entre el imperio portugués y la dinastía Ming. En 1557 El Imperio Chino Concede una licencia de exportación a Portugal para establecerse en Macao (hoy Taiwan) puesto comercial estratégico muy importante. Al cabo de unos años y en agradecimiento a los servicios prestados contra los piratas que infestaban el mar de China meridional cedió Macao como colonia portuguesa hasta 1999. A partir de ese momento pasó a ser región administrativa china. En 1602 los chinos concedieron un monopolio de 21 años a la Compañía Holandesa de las Indias Orientales. Fue la más importante en el comercio con Asia durante 200 años. La porcelana de pasta dura en el siglo XVIII Esta maravillosa cerámica adquiere enseguida un gran éxito en Europa y son muchos los monarcas occidentales que desean obtener su fabricación. Así es como Luis XV crea su propia fábrica que por muy bonitos que sean los objetos que fabrica nunca pueden igualar a la porcelana China ya que la arcilla blanca que contiene los componentes esenciales para conseguir la pasta dura no se encuentra en Europa. Esta arcilla tan deseada es el caolín. En 1756 La Manufactura Real se instala en Sevres y la Marquesa de Pompadour mujer inteligente y de gran cultura se apasiona por la porcelana y toma la fabrica bajo su protección. Años más tarde en 1768 se descubre un yacimiento de caolín en Saint-Yrieux-La –Perche en Limoges. La mujer de un medico que no tenía jabón para lavar su ropa descubre junto al río una tierra blanca y untuosa. Es extraordinariamente eficaz para el lavado de la ropa y esta tierra jabonosa no es otra que el caolín. Así empieza toda la historia de la porcelana dura en Francia. En 1769 la primera porcelana dura es fabricada en Sevres y el 21 de Diciembre de 1769 es presentada a Luis XV la nueva porcelana llamada “ Porcelana Real”. La fabricación de vajillas de Limoges fue puesta bajo el patrocinio del Conde d´Artois hermano de Luis XVI. Mientras que La Manufactura Real de Sevres domina la técnica de la fabricación de la porcelana dura consiguiendo asi una extraordinaria fama en todas las cortes europeas, Turgot el intendente de Luis XV en el Limousin se da cuenta de la riqueza que tienen en sus manos y hace todo lo posible para crear una fabrica de porcelana en Limoges. Sevres permite en un mandato de 1766 abrir fábricas de porcelana en la región pero con la obligación de marcar sus piezas de manera que no puedan confundirse con la porcelana de la Manufactura Real. Limoges puede desde entonces tener su propia fábrica. El termino Limoges se utilizó genéricamente, no para una fábrica especifica. Hoy día es un error bastante común. Al final del S. XVIII las manufacturas de porcelana francesa fueron cambiando sus diseños progresivamente abandonando la estética china y japonesa y encontrando un estilo propio que se conocerá como el estilo francés del siglo XVIII. Cuenta la leyenda que los primeros diseños de las cajitas de porcelana fueron encargados por Madame de Pompadour, favorita de Luis XV. Los encargos que hacía principalmente eran cajitas de porcelana que regalaba a sus amigas. Las cajitas alargadas eran pequeños estuches para agujas. Las cajas en forma redonda para guardar dedales y tijeras eran las preferidas de sus amigas, otras cajas de forma plana se utilizaban como polvera para el maquillaje y los cortesanos para guardar tabaco. Aunque el uso más curioso es que se usaban para llevar mensajes. Una manera muy delicada y romántica de concertar muchas citas que los franceses llamaban “Rendez-vous". ... leer más
12
abr

Herend: Porcelana Húngara pintada a mano

En menos de una década, la Manufactura de Herend celebrará su segundo centenario, pues nació en 1826 en la localidad Húngara que le da su nombre. Nació, pues, un siglo después de que a principios del siglo XVIII se empezara a fabricar porcelana en Europa, primero en Alemania, después en Francia y unos años más tarde en Inglaterra. Esa diferencia temporal no ha sido sin embargo obstáculo, sino todo lo contrario, para que la porcelana de Herend haya alcanzado ese alto nivel de excelencia que la sitúa junto a las grandes manufacturas europeas más antiguas.   Nacimiento de una gran fábrica de porcelana. Han pasado más de 180 años desde que Vince Stingl fundara su pequeño taller en 1826, produciendo porcelana no lejos del lago Balaton, y no mucho antes de que el nombre de esta pequeña comunidad, Herend, fuera mundialmente conocido. En 1839 la empresa estaba bajo la dirección de Mór Fischer y entre 1837 y 1851 la Fábrica de Porcelana de Herend ganó medallas de oro y otros primeros premios por sus productos de gran calidad en numerosas ferias mundiales de Londres, París, Bruselas, Viena y Nueva York, por nombrar algunas. Este fue un claro signo de que Herend se había ganado un puesto entre los grandes fabricantes de porcelana. Desde entonces, ha mantenido con éxito esta posición de prestigio, en un mundo en constante evolución. Divulgación en Europa de la porcelana de Herend Uno de los distinguidos títulos que tuvo la Fábrica de porcelana de Herend fue el de proveedor oficial de la Corte de la familia Habsburgo. La excelente calidad de los productos de Herend pintados a mano con su rica variedad de modelos los convirtieron en los favoritos entre las familias aristocráticas de Hungría y el extranjero. Numerosas familias famosas todavía aparecen en los modelos de Herend. Appony, Esterhazy y Rothschild y Liechtenstein. Así mismo Godollo recibió su nombre por el Emperador Francisco José y la reina Elisabeth (Sissi) realizado para su palacio Húngaro de Godolló. El diseño “Gales", más tarde encargado por Eduardo VII. Su gran puesta de largo, por así decirlo, se produjo un cuarto de siglo después de su fundación, en su presentación en la primera Exposición Universal, celebrada en Londres en 1851. En ella la Reina Victoria encargó una gran vajilla para el Castillo de Windsor, el modelo que hoy conocemos precisamente como Victoria, que despertó la atención de las familias reales europeas hacia la porcelana de Herend y le dio la sobresaliente reputación internacional de que hoy sigue disfrutando. Desde entonces, la Manufactura de porcelana de Herend, una de las mayores del mundo con más de 700 empleados es sinónimo en más de sesenta países de una porcelana de la máxima calidad y de una singular elegancia en sus diseños, que combinan la tradición y el espíritu legado por sus antepasados con la constante innovación tecnológica y una permanente inquietud par adaptarse a la evolución de los gustos estéticos del siglo XXI. Quienes estamos familiarizados con el amplio repertorio decorativo de Herend no dejamos de admirar nunca algunos decorados que con toda razón gozan de una singular difusión y reconocimiento internacionales. Ya he mencionado antes el emblemático decorado Victoria que tanto sedujo en 1851 a la soberana británica, que combina casi un centenar de mariposas ramas y flores policromadas en vivos colores y que desde entonces sigue reinterpretándose hoy en día en infinitas variaciones y combinaciones de colores. No mucho después del Victoria, Herend introdujo otro decorado tan emblemático en la producción de la Manufactura como aquel, el denominado Rothschild, que debe su nombre a la legendaria familia de banqueros cuyos miembros encargaron juegos de porcelana decorados con diferentes pájaros. Cuenta la leyenda que la Baronesa Rothschild había perdido su collar en el jardín de su palacio, cuando días después el jardinero ve a una pareja de pájaros jugando con algo brillante y encuentra que se trata del collar de la baronesa. Desde entonces podemos ver en cada plato de esta prestigiosa vajilla un collar sujeto por dos pájaros. Este diseño tiene 12 variantes y al igual que el Victoria ha sido rediseñado y reinterpretado ampliamente en las últimas décadas. Un tercer patrón decorativo que se identifica inmediatamente con Herend es el “Fleurs des Indes” introducido en la década de 1930 que presenta como motivo principal a petición del conocido político húngaro conde Albert Apponyi una peonia. Es un decorado sencillo y sumamente elegante que en poco tiempo triunfo como uno de los motivos decorativos más populares de Herend y que hoy se produce en diez variantes de color.   La porcelana de Herend en la actualidad. Tradición e innovación marcan el sello Herend y así junto a la reinterpretación de sus más grandes decorados clásicos sus diseñadores de hoy dan forma a su imaginación y desarrollan nuevos diseños recreando nuevas figuras y patrones con una mezcla de colores audaz que combina el blanco, el dorado, el azul o el negro. Tras la apertura de los primeros talleres artesanos, después de que la gran mayoría desapareciera en la revolución industrial, la Fábrica de Herend sigue operando a la perfección. La porcelana de Herend se ha convertido en sinónimo de rica variedad de diseños estilo elegante y una amplia selección de piezas. Herend es la fábrica de producción manual más grande de Europa. En la actualidad emplea a mas de 1600 artesanos, entre ellos 700 pintores y 220 diseñadores. Herend es más que un producto. Se ha convertido en una leyenda.   ... leer más
11
feb

El triunfo de la porcelana

En 1600. las Compañías Portuguesa y Holandesa que viajaban entre Europa y Asia traían a Europa barcos cargados de seda, oro y porcelana. La porcelana se descubrió en China y sus orígenes se rodearon de un gran misterio. Las características de este sorprendente material hacían de este descubrimiento algo excepcional. Fascinaba su blancura, su transparencia, incluso su sonido era algo totalmente nuevo. Con todos estos atributos no es de extrañar que desplazara al barro y a la madera que durante años habían sido el soporte de una vajilla de diario. Estos preciados objetos fueron pronto objeto de deseo, urgía averiguar la formula y solo China conocía el secreto de su fabricación. La excepcionalidad de la porcelana reside en la técnica de la elaboración y todo Occidente buscaba la receta de su fabricación. El Emperador Kangsi (1654-1722) vio en este material una oportunidad de negocio. La prioridad durante su reinado fue reorganizar la industria alfarera y centrar la actividad en la exportación (por la demanda de los países occidentales) y una parte importante para la nobleza china. El Emperador Kangsi protegió el secreto de su elaboración buscando un sistema que garantizara su misterio. Especializó el trabajo de cada trabajador dando a cada uno una función de manera que ninguno conocía la obra completa. Atravesar el continente asiático tenía sus riesgos y no eran infrecuentes los naufragios. Uno de los más sonados fue el del buque Geldermalsen de la Compañía Holandesa de las Indias que se undió en 1752 y fue descubierto en 1985 por el Capitan Hatcher en aguas del mar de China. Mas de 150.000 piezas fueron recuperadas. Gran parte de estas piezas se ofrecieron al Groningen Museum para su estudio y el resto se subastaron en Christie´s en 1985. Los cargamentos del preciado oro blanco que iban llegando a Europa desde China, cautivaron enseguida a la aristocracia continental. Varios monarcas europeos asignaron importantes recursos materiales para tratar de descubrir el secreto de la porcelana celosamente guardado por los chinos, hasta que a principios del siglo XVIII en la corte del Elector de Sajonia Frederic Böttger descubrió la composición de los materiales y el método de cocción. Al éxito en el trabajo de investigación le siguió enseguida el proceso de desarrollo industrial en la propia Sajonia con la creación de la fábrica de Meissen. A lo largo del siglo XVIII fueron surgiendo nuevas manufacturas de porcelana en Francia, Inglaterra, Austria, Dinamarca, Italia o España que produjeron piezas cada vez más refinadas. Junto a Meissen surgieron grandes fábricas como Sevres, Augarten, Royal Copenhagen o Buen Retiro, importantes fabricantes de porcelana a quienes se unió en el siglo XIX Herend de Hungria. La porcelana ha triunfado universalmente como material capaz de cubrir con excelencia las necesidades relacionadas con el servicio de la mesa y lo ha hecho a todos los niveles. Tener una vajilla de porcelana ya no es un lujo de unos pocos. Existen en el mercado gran variedad de posibilidades, que van desde vajillas sencillas de porcelana blanca a vajillas muy sosfisticadas, como la Flora Danica de Royal Copenhage. Esta vajilla muy unida a la familia Real Danesa es un estudio de botánica del s. XVIII. La primera vajilla de Flora Danica fue encargada por el rey Christian VII como un regalo de agradecimiento a Catalina la Grande Emperatriz de Rusia. Hoy día es un regalo de boda que los Reyes de los países nórdicos regalan a los príncipes herederos escandinavos cuando se casan. Otro ejemplo son los pájaros de la Historia Natural de Buffon que decoran una espectacular vajilla de Sevres, que puede verse en el Museo Nissim de Camondo en Paris. En definitiva una bonita vajilla de porcelana es un valor que no pasa de moda y algo importante que transmitir de generación en generación.   ... leer más